Venga ya hombre! ¿Nos estamos volviendo todos locos o qué? Vaya por delante que Twitter es una herramienta útil, un buen punto de apoyo que sustituye algunas pequeñas funcionalidades de las que carece el correo electrónico, pero últimamente estoy oyendo cosas que me hacen alucinar en colores.
Vaya por delante también que soy tan friki como tú. No se me puede acusar de resistente a las nuevas tecnologías o late-adopter. Cuando mis amigos daban patadas a un balón como máxima aspiración yo me dedicaba a conseguir módems de 300 baudios de un amigo escocés para poder conectarme a la mítica Public Enemy, la primera BBS que hubo en Zaragoza. Si no sabes lo que es una BBS imagínate como de friki soy.
Volvamos a twitter, donde las agencias están vendiendo campañas como si twitter fuera la respuesta o la alternativa a los medios de comunicación tradicionales. Pero señores, un poco de sentido común! ¿Dónde están las métricas que me demuestran el grado de cobertura o el roi que tienen esas acciones? No se ven por ningún lado. Quizás las dos cosas que más se acercan a lo que estamos buscando las hemos visto últimamente: el análisis de la influencia de los políticos catalanes por Carlos Guadian y la aplicación de Edelman, que me recuerda mucho a algunas métricas internas de nuestra plataforma de rastreo Smmart, o la iniciativa VPEi. Esos sí que son intentos profesionales de aplicar metodología y rigor al trabajo, en contraposición a muchos que van vendiendo número de followers y twitts al kilo, y encima se piensan que han inventado la pólvora.
En líneas generales, el resto es un humo extenso y denso sobre twitter. Seamos sinceros, fuera del ámbito tecnológico y político (que parecen ser los más extendidos segmentos) twitter es poca cosa. Quizás el tercer segmento, a una gran distancia, el de las propias agencias, el marketing, la comunicación, que cierran el círculo sobre ellas mismas.
Y así llegamos a Enrique Dans, con sus 95.000 followers. Y lo escojo porque es uno de los que más tienen en España, y supera un umbral señalado en varios estudios científicos que separa los nodos de una red potentes de los “extraordinariamente potentes” (ver por ejemplo el excelente estudio “Measuring user influence in twitter: The million follower fallacy”). He estado haciendo cálculos de las probabilidades de que uno de sus 95.000 followers lea en un momento dado uno de sus twitts. Los resultados son sorprendentes incluso extendiendo el estudio a varios grados (los que leen a los que le leen, los que leen a los que leen a los que le leen), los postearé en una siguiente entrega, pero ya les anticipo que sitúa el nivel de influencia de estos 95.000 followers entre bajar al bar y contar nuestras penas uno por uno a todos los clientes, o acercarse a la Romareda y en el descanso del Zaragoza-Barcelona aprovechar para gritar “muerte a la ley sinde” antes de que suene el himno y vuelva a salir Messi a destrozarnos. Imagínese el resto de los mortales que contamos con 100, 1.000, 2.000 followers…
No, la influencia de Enrique no proviene de su número de followers, eso es más bien la consecuencia de su influencia. Su influencia proviene de estar bien informado, producir contenidos de calidad a un ritmo elevado (a veces varios contenidos al día!), y ser un buen comunicador. Los followers son el resultado de su posición en el mundo, que difícilmente la hubiera logrado centrándose en incrementar su número de followers en vez de en trabajar de verdad.
¿Les parece exagerado? En nuestros rastreos del twitter español no salen ni 5.000 usuarios que por su interactividad merezcan la pena. ¿Necesitan una prueba? Por poner unos datos que compartamos ustedes y yo, según el ranking de twitter de Alianzo en La Rioja no hay ni 10 usuarios dignos de mención (y vean sus estadísticas, no están todo el día colgados de twitter que digamos).Tomemos estos datos con cautela, el índice Alianzo puede estar bastante desactualizado, pero ahí queda esa foto de la realidad cuando Enrique Dans tenía 94.662 followers. O sea, que en una región con 300.000 habitantes tenemos 10 usuarios… mmm … vamos a ver…. Rediseñemos el plan de marketing teniendo en cuenta que en Logroño, de 150.000 habitantes, hay unos 25 bares y restaurantes buenos buenos buenos, de los que tienen pinchos que habría que probar al menos una vez en la vida, y yo les invito a hacer una jornada de tapeo y vamos hablando de las bondades de nuestro producto con la gente que nos encontremos, ya así batimos por unos 300€ a cualquier agencia que se proponga usar twitter en Logroño. Cuando se nos acabe Logroño seguimos con Tudela, Tarazona, Borja, y yo les dejo repletos de followers REALES en la estación del AVE de Zaragoza, de vuelta a su capital.
Antes de acabar vuelvan de nuevo al ranking Alianzo para Aragón, comunidad eminentemente industrial y logística, cuya capital cuenta con casi un millón de habitantes y está interconectada con AVE con Madrid y Barcelona en 1 hora y 20 minutos. Así descartamos diferentes grados de penetración de Twitter por tamaño de ciudad y de desarrollo tecnológico. Vean ustedes los usuarios que figuran para Aragón en las posiciones finales del top 50 y respondan: ¿Qué será más efectivo, hacer una campaña para Zaragoza en Twitter o que repartamos 50 flyers a la entrada de un cine? Asumamos que el índice está desactualizado, yo me comprometo a repartir más flyers por el resto de cines de la ciudad.
Pero puedo estar equivocado, y de hecho desearía estarlo. Desde aquí les pido ayuda, envíenme métricas de sectores que demuestren que se han conseguido impactos significativos en España con Twitter, prometo publicarlas todas.
Actualización 25/3/2010
Laura nos envía un par de ejemplos muy buenos del impacto que se puede conseguir en Twitter, y además nos demuestra como puede ser utilizada bit.ly como excelente herramienta para medir la conversión en Twitter (gracias Laura! 
http://bit.ly/info/7ZbcwP
http://bit.ly/info/a8A81A
(Continuara…)