Hace pocos días se hizo público que Zentyal, empresa del CEEI Aragón (centro tecnologico del Gobierno de Aragón donde también está ubicada Cierzo Development), había conseguido levantar una ronda de financiación de 1 millón de dólares. Que buena noticia!
Ver que unos de nuestros vecinos avanza nos produce una enorme satisfacción por muchos motivos. Nos encanta su visión global desde el nacimiento del proyecto: Zentyal tiene acuerdos de distribución firmados en decenas de paises del mundo. Nos apasiona que el producto cuente con una comunidad de desarrollo open source. Pero sobre todo, nos convence la apuesta de riesgo. Nuestro entorno local muchas veces no entiende de apuestas de riesgo. Los funcionarios, e incluso los empresarios, sólo entienden las inversiones en activos fijos o en tiempos de recuperación cortos. No consiguen comprender que para crear valor nuevo, y no tener que competir continuamente en entornos locales y en márgenes, hay que apalancar desarrollo de nuevos productos y quemar capital sin ninguna garantía hasta que se cierran hojas de ruta, hasta que se consolidan mercados. No es de extrañar que la inversión la haya hecho Open Ocean Capital: A veces hay que irse hasta Finlandia para que alguien entienda tu manera de ver el mundo y los negocios.
Pensamos que estaría bien que las instituciones se implicaran más en el apoyo a los emprendedores. El CEEI Aragón es una buena muestra de apoyo y protección a las empresas de la comunidad (y no es la única, también hay otras iniciativas muy interesantes a nivel regional y municipal), pero a veces necesitaríamos más apoyo sobre todo en dos frentes:
Por un lado, una empresa que nace se ve amenazada continuamente por las fuerzas ya existentes. El espionaje industrial, las prácticas de monopolio en algunos sectores, y por que no decirlo, el juego sucio, abundan más de lo que debería y los emprendedores en sus comienzos no siempre son conscientes de estas amenazas. Es ahí donde las instituciones juegan un papel esencial, para acudir en auxilio de las empresas que se encuentren desamparadas, o incluso actuar de oficio para garantizar el cumplimiento de la legalidad.
Por otro lado y como veíamos anteriormente, la capitalización es clave para poder convertir tecnología en una empresa global. El dinero invertido en puestos de trabajo tecnológicos genera valor y vuelve rápidamente al estado vía seguridad social, impuestos sobre beneficios, irpf, y dinero ahorrado en prestaciones por desempleo. Dinero hacia empleados en startups es una inversión mucho más segura que hacia activos fijos en empresas tradicionales, ese es el ejemplo que nos ha dado Zentyal.
