A principios de este siglo trabajé durante 2 años para un medio de comunicación antes de fundar mi propia empresa: Cierzo Development. Todos estos años he seguido con interés la evolución del que fue mi sector desde su apogeo como cuarto poder hasta su triste decadencia, que apunta a una pérdida paulatina de peso económico y lo que es más grave de función social.
Cierzo Development desarrolló durante estos años una plataforma de rastreo de información en internet llamada Smmart, y usualmente hacemos seguimientos para gabinetes de comunicación en blogs, foros, y por supuesto medios digitales. Cuando recopilamos el clipping para el cliente … ¿saben lo que nos encontramos en el caso de medios digitales? La trasposición literal, una y otra vez de la misma nota de prensa de agencia. Al parecer, en los últimos tiempos los medios de comunicación se diferencian únicamente en su capacidad de anteponer un titular escandaloso según su sesgo político y sin ningún tipo de enriquecimiento. Esa es toda su diferenciación, eso el por lo que les pagan. Analicémoslo:
- Titular escandaloso. Esto es vital, para que una noticia alcance las primeras posiciones de agregadores como Google News o Meneame debe de ser provocador. Cuanto más distorsionemos la noticia original mejor. Si el titular es llamativo incrementamos además su viralidad por las redes sociales como twitter o facebook.
- Sesgo político. Esto no es algo de nuestros tiempos, pero es verdad que el sesgo de los medios de comunicación ha alcanzado cotas épicas. Hace tiempo que no interesa lo que un periódico tiene que decir a la sociedad como medio, pues está completamente sesgado políticamente y está completamente patrocinado a nivel comercial. El Mundo o El Pais, cada uno tiene sus deudas. Si leo al Periódico de Aragón, me interesan algunas de sus firmas, porque me han demostrado su capacidad de análisis, y me importa lo que piensan aunque les sienta amordazadas. Si leo a H. Menendez en el Heraldo de Aragón me interesa lo que dice. Porque sé que sabe de economía, porque sé que está bien informado de la realidad aragonesa aunque no pueda decirlo todo. El resto de páginas económicas del domingo no me interesan tanto: puedo encontrar la misma información repetida una y otra vez en cientos de sitios gratuitos, incluida su propia web.
- Ningún tipo de enriquecimiento. Parece ser que la prensa todavía no ha constatado que la única manera de no quedarse fuera de la cadena de valor es aportar valor. Cuando un periodista coge una nota de prensa del INE sobre la evolución del paro y la transcribe tal cual en su medio digital está lanzando el siguiente mensaje: como no puedo aportar nada de valor, coloco esto aquí gratis. Tal cual. Al lado de cualquier dato estadístico, sería genial ver su correspondiente gráfica. Sólo con eso, un diseñador justificaría completamente su sueldo, aportando algo de valor a la información original. Sin embargo, lo que vemos es una continua sucesión de afirmaciones redundantes, que demuestran que el autor desconoce lo que es un dato actual, una media móvil ó una media anualizada. “el dato del paro en este trimestre empeoró un 0,3% respecto del trimestre anterior” “la evolución interanual fue del 4,2%” “la serie desestacionalizada indica una tendencia negativa del 3,5%”…Nos repiten una y otra vez los diferentes puntos de vista de la evolución de la serie como si fueran informaciones adicionales!! Pongan un puñetero gráfico y nosotros haremos todos esos análisis!
La verdad es que ver como esta profesión ha ido perdiendo su credibilidad y quedándose atrás de la revolución de internet es muy penoso para los que nos importa su función social. Estamos perdiendo un contrapeso de los poderes públicos y lo estamos haciendo a cambio de nada. Los medios y los excelentes profesionales que trabajan para ellos están cada vez más cautivos de los intereses económicos de sus accionistas y patrocinadores. Me consta que muchos periodistas que lucharon duro en sus medios durante la transición porque pensaban que su trabajo podía cambiar el mundo, han sido convertidos a meros autómatas que van cada día con tristeza a un trabajo que ya no les ilusiona, porque lo que ellos hagan ya no cambia nada: ya no son una causa, son sólo una consecuencia.
Parece mentira que una profesión que puede estar orgullosa de haber ayudado a encauzar y moldear el camino de la democracia, a alcanzar cotas de bienestar impensables para nuestros abuelos, que puede poner en su haber el haber liderado la consiguiente revolución social, sexual y cultural de aquellos maravillosos años, esté ahora en la situación de rehén económico en la que se encuentra. Parece mentira que después de aquello el último reto intelectual fuera derribar los coletazos del felipismo a golpe de titular. Y después de eso la nada. Titadine y Gurtel, como mantra de tu respectiva tribu. ¿Para eso estudiaste en la facultad periodista? Soñabas con transformar la sociedad y eras el más revolucionario de tu clase; ahora eres el más alienado de los proletarios. ¿Cómo han podido cambiar tanto las cosas en sólo 20 años?
Algunas propuestas
Desde la posición que ocupamos podemos ver algunas posibles soluciones, y me gustaría compartirlas con el ánimo de defender una conquista social de hace dos siglos, que se está esfumando a marchas agigantadas.
A nivel financiero, me gustaría que los medios de comunicación cumplieran una función social, y por eso creo que deberían estar fuertemente subvencionados. Entiendo que es un tema sonrojante hablar de financiación de medios de comunicación, pero más sonrojante es leer los titulares cada día de la prensa y preguntarse qué queda de la libertad de prensa. Prefiero pagar con el dinero de mis impuestos para que los periodistas cumplan la función social para la cual les prepararon en la facultad que ver como les obligan a no aportar valor, lo que en última instancia es su extinción segura en el medio plazo.
A nivel tecnológico, los medios digitales tienen que subirse al carro de internet definitivamente. No es comprensible que los medios digitales no cuenten todavía con tecnología de rastreo de la información que se está produciendo en internet, que no monitoricen lo que se dice de los partidos, de las empresas, de las personas, en los medios sociales, en los foros, en los comparadores de opinión, en la blogosfera… Para cubrir ese campo tan amplio se necesita tecnología para orquestar esos volúmenes de información. ¿Qué medios de comunicación tienen hoy en día tecnología de rastreo? Hay que tener en cuenta fenómenos como Meneame, donde los propios usuarios suben contenidos y la elección de la portada se determina mediante un algoritmo, incluso las noticias potencialmente polémicas o poco contrastadas se detectan automáticamente mediante un algoritmo. Lo mantiene una persona y genera tanto tráfico como un medio de comunicación. Empiecen a pensar …¿cómo puedo aportar más valor que eso con mi plantilla de 100 personas? Desde luego, lo que no es factible es tener a un licenciado en periodismo dedicando su jornada laboral a navegar por internet sólo para ver “que se cuece por ahí”. La buena noticia es que la tecnología puede ser usada para realizar esa labor, y levantar señales en lo que se conoce como “trending tópics”.
En cuanto a los periodistas, habría que definir qué es un periodista. Una persona informada de la realidad, que enriquece una noticia (aunque en un principio no sea suya), que da contexto, que valida la fuente, que ofrece los distintos puntos de vista de manera proporcional a su representatividad (y no al sesgo político del medio): eso es para mí un periodista, uno además que aporta valor. Un autónomo mal pagado, gestor de notas de prensa, que cortapega el teletipo de europapress al sistema de publicación del periódico y añade un titular gracioso o polémico, pues eso señores para mí es un documentalista, uno malo además. Estaría muy bien ver en las noticias siempre la opinión firmada de la persona que más sepa en el periódico sobre la noticia. Me interesa saber quien lo firma porque quiero interpretar la noticia desde su punto de vista. Si van a poner en un medio impreso una noticia de ayer sin un análisis en profundidad o una firma, por favor no se molesten. Ya leí en Meneame la noticia a través de mi Iphone a los 10 minutos de que se produjera, a la hora seleccioné en Google News el medio que daba un titular con la impresión de estar mejor informado, y mi sistema de alertas me ha advertido de todas las actualizaciones de la información. Si no van a aportar valor quítense del medio (nunca mejor dicho).
Y por último en cuanto a los usuarios, los medios de comunicación deberían de tener impreso en sus fondos de pantalla el enlace de la wikipedia al término Crowdsourcing. Parece mentira que a estas alturas de la película se considere participación social que un grupo de trolls mediatizados cuelguen sistemáticamente 200 comentarios de cada noticia que se publique. ¿Es eso todo lo que podemos hacer para fomentar la participación de los ciudadanos en la gestión de la inteligencia colectiva que es internet? ¿Esas son todas las alternativas tecnológicas que se nos ocurren? ¿Por qué no se implementan en los medios de comunicación mecanismos para que los usuarios que dejan comentarios tengan reputación? ¿Por qué no se implementan mecanismos de gestión de la visibilidad de los comentarios? ¿Por qué no se experimentan otras formas de participación social? Salgan tecnológicamente del B2C, bienvenidos al P2P, internet hizo esta revolución hace 5 años, ya les va tocando a ustedes.
Acabo con una frase del cluetrain manifesto que resumen los retos que tenemos por delante: “Los hiperenlaces socavan las jerarquías”.
Actualización 11/2/2010. Leo un post bastante coincidente con este en el blog Chapapote discursivo.